Los proveedores de atención sanitaria están en el deber de informar constantemente cuáles serán lo tratamientos a realizar en cada paciente. Sin embargo, ¿qué se puede hacer si el paciente no quiere tratamiento? En estas circunstancias se requiere cumplir con las pautas éticas y legales en el trato entre médico y paciente.

Durante una consulta que permita hablar sobre el diagnóstico y tratamiento es necesario que el paciente se encuentre dispuesto a seguir con las recomendaciones del médico. Asimismo, el especialista debe estar en la disposición de aclarar todas las dudas que pueda tener y hablar de forma honesta de los posibles panoramas a los que puede enfrentarse.

En caso que el paciente se encuentre de acuerdo con el proceso, en el documento de su tratamiento puede firmarlo. Aunque en el caso de aquellas personas que llevan largos tratamientos se requiere de una cooperación continua. Ya que en cualquier momento el paciente podría negarse a continuar.

¿Qué hacer si un paciente no quiere tratamiento?

Antes que esto ocurra es necesario educar al paciente e ir documentando cada una de las sesiones que recibe. De esta manera se puede lograr que el paciente tenga una mayor disposición a escoger el tratamiento que mejor le convenga.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos que pueda hacer el médico el paciente puede rechazar el tratamiento. Aún cuando se trate de poner en riesgo su salud. En estas condiciones, el médico que se encuentra tratándolo debe hacer la documentación de forma detallada de las acciones que se efectuaron y hasta la negativa del paciente.

Además, es necesario que el médico le comunique al paciente todos los riesgos que puede acarrear no someterse al tratamiento recomendado.

Si en dado caso aún el paciente no quiere tratamiento se debe documentar en el expediente clínico la información relacionada con la consulta y la negativa del mismo a recibir tratamiento. En este informe debe estar incluido el diagnóstico, el tratamiento recomendado y los riesgos que puede acarrear el no hacerlo.

Algunos de los riesgos que se pueden incluir son:

  • Se disminuyen las posibles alternativas y puede empeorar la salud del paciente.
  • Será más complejo que el doctor obtenga resultados positivos.
  • Hay mayor riesgo de que existan complicaciones.
  • Otras recomendaciones pueden ser mucho más costosas.

Firma del paciente en el documento Rechazo informado

En documento rechazo informado debe contener todos los pasos que se realizaron durante su inicio de tratamiento hasta el momento en el que el paciente lo rechaza. Y, aunque no es exactamente necesario la firma del paciente, se recomienda hacer este informe y comunicárselo directamente para que este en pleno conocimiento de la gravedad de la situación.

En la mayoría de los casos, los pacientes firman; sin embargo, en caso de negarse debe hacerse la acotación en el informe sobre que se le pidió al paciente firmar el informe y este se negó.

A pesar de estas circunstancias, aún es posible que el médico continúe atendiendo al paciente, esperando a que cambien de opinión o, brindar una atención de emergencia en caso que empeore. Sin embargo, algunos doctores prefieren dejar de atender al paciente luego de realizar el documento Rechazo informado. En este caso, puede dársele el informe junto con una carta de aviso para que busque a otro especialista que lo trate; puede darle un lapso de 30 días para continuar atendiéndolo y debe archivar esa carta dentro de su expediente clínico.

En caso que el paciente no quiere tratamiento, el médico debe asegurarse que entienda todos los riesgos, darle los consejos, advertencias y avisos que sean necesarios para intentar persuadirlo y; al mismo tiempo documentarlo.

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